Pensar en el mercadeo sostenible como una opción real a corto plazo, es realmente esperar mucho y aun más cuando nos situamos en el mercado colombiano.
Colombia, es un país tercermundista, no solo por su estructura económica, política y legal, sino también por las mentes de quienes habitan en nuestro territorio; desafortunadamente la conciencia actual del colombiano no incluye el cuidado del medio ambiente como algo realmente importante (aunque hay un nivel de conciencia no existe un arraigo real hacia el cuidado del medio ambiente como forma de vida) hecho que nos lleva a preguntarnos si realmente son las empresas colombiana las culpables de la falta de mercadeo sostenible o si acaso son todos los consumidores y trabajadores que mantienen a las mimas.
Es utópico pensar, que en una sociedad donde la gente escasea de sentido ambientalista, puedan existir empresas con esta conciencia, ya que si analizamos a profundidad, esos mismos ciudadanos son quienes día a día escriben los destinos de miles de empresas colombianas.
Para llevar a cabo un mercadeo sostenible por parte de las empresas, primero debemos sentar las bases de una sociedad sostenible, donde se construya a través de educación una conciencia real acerca del cuidado del medio ambiente y sus recursos naturales, para de esta manera poder tener organizaciones cuyos individuos defiendan lo sostenible por valor propio y no corporativo.